Apelando al arte, la filosofía, la música y la escritura, el autor explica con brillantez por qué la naturaleza adopta un reducido número de formas. ¿Qué tienen en común un planeta, un huevo de pez y la punta de un bolígrafo?
A nuestro alrededor, un número vastísimo de objetos parece compartir un escaso número de formas: esferas, hexágonos, espirales, hélices, parábolas, conos, ondas, catenarias o fractales. ¿Por qué precisamente estas formas? ¿Cómo emergen? ¿Por qué perseveran? Jorge Wagensberg teje un gran esquema conceptual para explicar la forma de los objetos reales.